Los factores, por lo tanto, se pueden diferenciar en físicos y no físicos:
Físicos: son considerados como factores decisivos, fundamentales. Así la accesibilidad, el relieve (cuanto mayor sea la pendiente, más dificultad), la fertilidad del suelo, el clima y el tiempo, el suelo como soporte de vida (determinado por el clima), vegetación y fauna, recursos hídricos, minerales y energético.
- Relieve: El relieve llano es el mas propicio para el asentamiento de la población. Este factor esta asociado con la latitud. En la baja latitud, los valles y mesetas de alturas medias ofrecen grandes ventajas por el clima benigno. En las latitudes medias, las llanuras constituyen el relieve mas apto para el asentamiento humano.
- Clima: Las bajas temperaturas explican las bajas densidades de población en los polos o las altas montañas. Las altas y el exceso de humedad inciden en las densidades de las zonas desérticas. La humedad excesiva provoca los vacíos ecuatoriales.
- Altitud:En las zonas templadas la mayoría de la población reside en zonas inferiores a 500 metros, donde las temperaturas, el relieve, y la fertilidad de los suelos son más propicios para la vida humana que la alta montaña
- Naturaleza de los suelos y su mayor o menor aptitud para la agricultura: Los más fértiles y productivos favorecen la estabilización de la población entorno suyo (como es el caso de las zonas costeras chinas).
- Disponibilidad del agua potable.
Factores no físicos:
- Históricos y políticos: Hechos ocurridos en el pasado que nos ayudan a explicar concentraciones o vacíos de población, tales como las grandes migraciones, la fundación de ciudades de carácter defensivo, o la localización de la capitalidad estatal y la consiguiente concentración administrativa.
- Factores económicos: Hechos de carácter económico y social que han favorecido la concentración poblacional, como pudo ser la localización industrial en cuyo entorno se asientan grandes grupos de población a partir de la Revolución Industrial.